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updated 8:49 PM UTC, Jun 1, 2017
Reflexiones:
"Dos cosas que me llaman la atención: la inteligencia de las bestias y la bestialidad de l
"Envenena el río, y el río te envenerará a tí"
"La tierra no es herencia de nuestros padres sino préstamo de nuestros hijos"
"El Hombre puede medir el valor de su propia alma en la mirada agradecida que le dirija un
Desconocer la naturaleza es la causa de la desgracia humana»
«El calentamiento global no es una moda, debe ser nuestra preocupación y ocupación actual»
“No podemos dejar que el consumo ilimitado de los seres humanos decida qué suerte correrá
“N podemos dejar q el consumo ilimitado d los seres humanos decida q suerte correrá la nat
Desperdicia hoy. Vive en un desierto mañana.
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Lugares del mundo que más contaminan con plástico los océanos

Datos del Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza revelan que, al año, 6,4 millones de toneladas de basura acaban cada año en los mares del mundo.

El 70% de esa cantidad se ubica en el fondo marino, mientras que el otro 30% se divide en dos: 15% permanece sobre la superficie marina y el otro 15%, en las playas del mundo.

China es el lugar del mundo que produce más desechos plásticos que terminan en los océanos: 2,2 millones de toneladas por año, que representan 0,24 millones de toneladas de micropartículas de plástico.

El segundo lugar lo ocupan India y la parte sur de Asia: juntos producen 2 millones de toneladas de plástico, lo que representan 0,28 millones de toneladas de micropartículas.

África y Medio Oriente completan el podio: entre ambos 1,5 millones de toneladas de plástico que terminan en los mares.

Asia del Este y Oceanía, por su parte, producen 1,3 millones de toneladas de plástico.

Los sectores que menos producen plástico que termina en los océanos son: América del Sur (0,6 millones de toneladas), Europa y Asia (0,3 millones de toneladas), América del Norte (0,1 millones de toneladas).

La isla de la basura
Muy cerca de las paradisiacas Islas de Bahía, en el norte de Honduras, hay una masa de plástico, de más de 5 kilómetros cuadrados, flotando. Es conocida como la ‘isla basura’.

La semana pasada, Daniel Birnbaum, director ejecutivo de la empresa israelí SodaStream, encabezó un grupo de 125 ejecutivos y empleados llegados desde diferentes partes del mundo a Roatán, la isla más popular de Islas de Bahía, para poner a funcionar una máquina que ayudaría a limpiar la zona.

Se trata de una embarcación con una máquina adaptada para recolectar desechos plásticos. La unidad fue bautizada como ‘Holy Turtle’ (‘Tortuga Santa’).

La embarcación pasó las primeras pruebas. Los técnicos de la misión desplegaron una especie de manguera anaranjada de 300 metros de largo que arrastró parte de los desechos que flotabann en la superficie marina.

Además de la expresión ‘isla de basura’, los desperdicios que flotan en el mar también se conocen como ‘isla tóxica’, ‘séptimo continente’ o ‘continente de basura’, que desde hace décadas se han detectado en el Pacífico.

Birnbaum consideró que el experimento realizado en Honduras puede ayudar a recoger los desperdicios del ‘continente de basura’ del Pacífico si se involucran autoridades estatales y organismos no gubernamentales.

 

FUENTE:  https://www.eltiempo.com/vida/medio-ambiente/contaminacion-de-los-oceanos-con-plastico-282836 

El gato no es como lo pintan

La creencia popular dice que los gatos son el enemigo natural de ratas y ratones. Pero al parecer, ser buenos cazadores de roedores no es una de las cualidades del felino.

Un nuevo estudio realizado en Nueva York (Estados Unidos), que puso microchips en un grupo de estos animales, analizó las interacciones entre ambos y concluyó más de una sorpresa.

Aprovechando que un grupo de gatos callejeros invadieron un centro de reciclaje de desechos de la ciudad, los investigadores grabaron con cámaras todos los movimientos de los felinos, así como de una colonia de más de 100 ratas que vivían en el lugar.

Así determinaron que las ratas lograban evitar a los gatos y solo se registraron dos muertes en el periodo de estudio, que se extendió por 79 días.

“Al igual que cualquier presa, las ratas sobreestiman los riesgos de la depredación. En presencia de los gatos, ajustan su comportamiento para hacerse menos visibles y pasan más tiempo en sus madrigueras”, explica el doctor Michael Parsons, investigador de la U. de Fordham y autor principal del trabajo, publicado en la revista científica 'Frontiers in Ecology and Evolution'.

A su juicio, esto genera interrogantes sobre la conveniencia de tener gatos para controlar ratas, considerando los riesgos que ello supone para la vida silvestre, como aves y otros animales salvajes de menor tamaño.

Junto a investigadores de la Universidad de Sídney (Australia), Parsons sugiere que los gatos prefieren presas más pequeñas e indefensas, lo que los transforma en una amenaza para los ecosistemas urbanos.

El objetivo del estudio fue “saber si el número de gatos presentes en un lugar influiría en la cantidad de ratas observadas, y viceversa. También nos interesaba si la presencia de gatos tenía algún efecto sobre ciertos comportamientos comunes de las ratas o su dirección de movimiento”, dice Parsons.

Al analizar los videos (en total 306), los investigadores observaron que, en presencia de gatos, las ratas pasaban menos tiempo al aire libre y más tiempo escondidas.

“La presencia de gatos resultó en menos avistamientos de ratas el mismo día o el día siguiente, mientras que la presencia de humanos no afectó a los avistamientos de ratas. Ya sabíamos que el peso promedio de las ratas era de 330 gramos, mucho más que un pájaro típico de 15 gramos. Como tal, esperábamos una baja tasa de depredación en las ratas, y nuestro estudio lo confirmó”.

Por el contrario, la cantidad de ratas observadas en un día determinado no predecía la cantidad de gatos presentes al día siguiente. “No estamos diciendo que los gatos no perseguirán a las ratas de la ciudad, solo que las condiciones deben ser adecuadas para que ocurra. El gato debe tener hambre, no tener otra fuente de alimentos menos arriesgada y, por lo general, necesita el elemento sorpresa”, plantean los autores.

Parsons aclara que al ver menos ratas, la gente asume que es porque los gatos las han matado, pero en realidad se debe a que las ratas cambian su comportamiento.

 

FUENTE:   https://www.eltiempo.com/vida/medio-ambiente/estudio-con-ratas-revela-el-comportamiento-de-los-gatos-283464 

  • Published in Ciencia

La palma de aceite tiene un límite para no acabar con los mamíferos

El video de un orangután luchando contra una inmensa excavadora que arrasa rápidamente con la selva se volvió viral hace unos meses. La escena ocurrió en la isla de Borneo (Indonesia), donde la población de estos simios disminuyó más de 50 por ciento en los últimos 60 años producto de un controversial negocio que se lleva por delante el hogar de una gran biodiversidad: la palma de aceite.

En el sudeste asiático, más del 55 por ciento de la expansión de la palma de aceite se ha dado a expensas del bosque nativo, lo que se traduce en la pérdida de entre 80 y 90 por ciento de las especies de aves y mamíferos de la región. Malasia e Indonesia son los mayores productores del mundo, con un poco más de 14 millones de hectáreas plantadas (casi 83 por ciento del suministro global). Pero ¿ocurre lo mismo en Colombia o, al menos, son comparables ambos casos?

En una reciente investigación publicada en la revista Biological Conservation, un grupo de científicos quiso aterrizar la situación al contexto local. Partieron de lo que ya se sabe: a diferencia del sudeste asiático, en Colombia alrededor de 80 por ciento de los nuevos cultivos de palma de aceite se ha dado en áreas previamente transformadas, particularmente para el pastoreo de ganado.

 

 

Que la producción de palma aceitera se está expandiendo rápidamente en América Latina, es una realidad, y Colombia lleva la delantera en el continente, con aproximadamente 500.000 hectáreas en cultivo, en 122 municipios de 24 departamentos. Los expertos querían averiguar un dato extra: el porcentaje máximo de palma aceitera que se podría plantar para minimizar el posible declive en las comunidades de mamíferos, el límite sostenible. El resultado fue “una disminución abrupta en la riqueza y composición de especies” cuando un paisaje tiene entre 45 y 75 por ciento de palma, dice el documento.

“Después de este punto, el cultivo es sencillamente insostenible y la resiliencia de las especies es nula. Los paisajes deben contener idealmente un 55 por ciento de bosque, pero nunca menos de un 25 por ciento. En todo caso, hay unas pocas especies que también aprovechan las plantaciones generando nuevas interacciones”, dice el autor principal, Lain Pardo, investigador de la Universidad de Queensland (Australia) y miembro del Grupo de Conservación y Manejo de Vida Silvestre de la Universidad Nacional.

“Cualquier estudio que elaboremos hoy tendrá algunas limitantes, en particular porque carecemos de líneas bases que nos permitan evaluar a ciencia cierta la biodiversidad que había antes de la implementación de la palma”, continúa.

El análisis se hizo en los Llanos Orientales, en los municipios de Restrepo, Cumaral, Cabuyaro, Acacías, Castilla la Nueva y San Carlos de Guaroa, donde la producción de palma de aceite cubre un área aproximada de 180.000 hectáreas. Allí se muestrearon 56 sitios con cámaras trampa (33 dentro de palma aceitera y 23 en bosque ribereño), entre septiembre de 2014 y enero de 2016. En ese periodo se detectaron 26 especies (24 terrestres y 2 primates).

El picure, la paca, el coatí, el armadillo cola de trapo, la ardilla, la rata espinosa, el capybara, y tres especies de micos (aullador, zocay y mono de noche) fueron los perdedores de este análisis, pues “mostraron una notable dependencia del bosque y no se observaron en las plantaciones”. Los ganadores, en cambio, fueron el zorro, el oso palmero, el jaguarundi, el venado cola blanca y, en menor medida, el mapache. Estas especies fueron frecuentes en el paisaje palmero.

“Se identificó un fuerte signo de cambio en la composición de la comunidad cuando la cobertura de palma aceitera en el paisaje estaba entre 45 y 75 por ciento. Nuestras estimaciones sugieren que aproximadamente el 32 por ciento de los paisajes colombianos en los que se cultiva palma de aceite se encuentran actualmente por debajo del límite del umbral, mientras que el 41 por ciento supera el umbral, lo que sugiere la urgente necesidad de que la restauración de los bosques aumente su extensión para evitar el colapso de las comunidades de mamíferos residentes”, advierte la investigación.

Otro estudio que complementa la discusión es uno publicado en esta misma revista científica a inicio de este año y hecho por investigadores de la Universidad Javeriana y la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (Suiza). El equipo se hizo otra pregunta: ¿cómo afectan los cultivos de aceite de palma las especies de invertebrados amenazados? Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), de las 3.179 especies de vertebrados que hay en Colombia, 18 por ciento (568) están amenazadas. Al cruzar datos y mapas de plantaciones de palma de aceite actuales y proyectadas, junto con la distribución de los vertebrados y ecosistemas amenazados, se dieron cuenta de que el riesgo era “muy bajo”.

Solo el 3 por ciento de las áreas aptas para el monocultivo tienen más de la mitad de las especies amenazadas, mientras que el 97 por ciento restante alberga bajas concentraciones de estas importantes especies. Mientras tanto, solo el 6,2 por ciento de las áreas de palma aceitera se superponen con ecosistemas en peligro de extinción y 12,7 por ciento, con los vulnerables que están en la Lista Roja.

Los churucos (Lagothrix lugens), la oropéndola chocoana (Psarocolius cassini) y la rana llanera (Allobates ranoides) serían algunas de las especies más afectadas. Para estos investigadores sería importante evitar áreas de alta prioridad, como la serranía de La Macarena, la transición entre los Andes y el Amazonas (que de por sí ya se está desconectando), el Darién y los bosques de Tumaco para no poner en riesgo la conservación de los vertebrados ya amenazados.

La controversia detrás de la palma de aceite
Para Andrés Felipe García, director de planeación sectorial y desarrollo sostenible de Fedepalma, el cultivo de palma de aceite en Colombia está “satanizado y estigmatizado”, aunque reconoce que hace falta un mayor monitoreo de biodiversidad, pero no solo en este sector, sino en los sistemas productivos en general.

“Cualquier área intervenida que es comparada con un bosque natural siempre va a arrojar una diferencia sobre la abundancia y la diversidad de las especies. Sin embargo, Colombia es un referente internacional de prácticas agrícolas, ambientales y sociales sostenibles en palma de aceite porque estamos haciendo las cosas distinto”, le explica García a EL TIEMPO. “Hay que ver que estos cultivos, al ser árboles, generan una estructura de composición distinta que favorece a ciertas especies, a diferencia de un cultivo transitorio como el maíz, la soya o el arroz, que no permiten que los ecosistemas se consoliden”.

Las distintas investigaciones de Pardo, incluso, sugieren que Colombia tiene un gran potencial para desarrollar la palma de manera sostenible. “Obvio, hay que estar vigilantes, pero no hay que satanizar ni hacer comparaciones directas con lo que pasa en Asia, porque no es lo mismo”, afirma.

 

Entendiendo que todavía falta camino por andar, García cuenta que en Fedepalma están trabajando en gestionar mejores herramientas de conservación. Por ejemplo, cuentan con un plan piloto llamado, ‘Paisaje palmero biodiverso’, apoyado por el fondo GEF, en el que están sembrando especies forestales nativas y nectaríferas, conectando parches de bosques con el propósito de que los animales tengan corredores biológicos, conservando las zonas de recarga de acuíferos y educando a la gente sobre el tema.

“La deforestación relacionada con la palma de aceite en el país es menor al 5 por ciento. Tenemos una frontera agrícola trazada que es clara, y que si se pasa de ahí ya estamos hablando de actividades ilegales a las que les debe caer el peso de la ley. Estamos trabajando en función del entorno y con buenas prácticas. ¿Que se puede hacer más? Claro que sí, siempre”, asegura el experto de Fedepalma.

 

 

FUENTE: https://www.eltiempo.com/vida/medio-ambiente/la-palma-de-aceite-tiene-un-limite-para-no-acabar-con-los-mamiferos-283260 

Estamos arrasando con la solución al cambio climático: los bosques

¿Se acuerda cuando en el colegio le decían que el agua era un recurso que nunca se acabaría, y que cada vez que usted abriera el grifo de su casa, ahí iba a estar, fresca y cristalina para su deleite? Pues la historia ha cambiado y ahora hay lugares como Ciudad del Cabo, São Paulo, El Cairo y Ciudad de México que adoptan medidas contra reloj para evitar el famoso ‘día cero’, el momento en que, y de manera indefinida, se tendrán que cerrar las válvulas de los acueductos. Pues bien, algo similar está ocurriendo con los árboles, solo que con menos protagonismo: pueden dar la sensación de ser infinitos pero no lo son. Y están acorralados.

La semana pasada, un informe especial del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas lanzó una advertencia: existe una relación estrecha entre frenar la deforestación y la posibilidad de mantener la temperatura global del planeta por debajo de 1,5 °C.

Gracias a la capacidad que tienen de absorber y almacenar carbono, los bosques pueden proporcionar “hasta el 30 por ciento de la solución climática” que se necesita para evitar escenarios “catastróficos” e “irreversibles”, dice el documento. Sin embargo, no es tarea fácil: tan solo el 2 por ciento de la financiación para asuntos relacionados con el clima se destina al sector forestal, mientras los científicos hacen un llamado a hacer transiciones “rápidas, de gran alcance y sin precedentes” en todos los sectores (energía, transporte, construcción, uso del suelo, industrias, etc.).

 

Y las cosas no andan bien para estos ecosistemas. En el 2017 el mundo perdió un área de árboles tropicales del tamaño de Bangladés: 15,8 millones de hectáreas; eso es como si casi 40 estadios de fútbol desaparecieran cada minuto durante doce meses.
Según los datos de la Universidad de Maryland, a través de imágenes satelitales de Global Forest Watch (GFW), se trata del segundo peor año para los bosques tropicales del mundo. La Amazonia de Colombia y Brasil son las zonas donde la tala avanza con más violencia, junto con el Congo.

La organización internacional WWF, en su informe ‘Bosques Vivos’, advierte, además, que más del 80 por ciento de la deforestación entre 2010 y 2030 tendrá lugar en apenas once lugares, los llamados ‘frentes de deforestación’. La lista de estas víctimas principales de la motosierra, la ilegalidad, las quemas indiscriminadas y la ausencia del Estado son: la Amazonia (otra vez), el bosque Atlántico del Gran Chaco, Borneo, el Cerrado brasileño, el Chocó-Darién, la Cuenca del Congo, África oriental, el este de Australia, Nueva Guinea, Gran Mekong y Sumatra.

“Si no se actúa para cambiar las tendencias actuales, en esos lugares podrían destruirse hasta 170 millones de hectáreas de bosque en la próxima década, lo que supone más del 80 por ciento del total de la pérdida forestal en el mundo. Imaginemos que desaparece en apenas 20 años un bosque del tamaño de Alemania, Francia, España y Portugal juntos”, advierte WWF.

Más que árboles
Hay una lista larga de todos los servicios que prestan los bosques a la humanidad, de los que usted depende días tras día: suministran aire y agua limpia, albergan más de tres cuartas partes de la biodiversidad terrestre que hay en el mundo, eliminan alrededor de una cuarta parte del CO2 que los humanos emitimos cada año, son fuente de alimento (animal y vegetal), medicina y combustible para más de mil millones de personas, brindan espacios para la recreación y el turismo de naturaleza, reducen los deslizamientos y la erosión del suelo (actuando como barreras y esponjas), entre otros.

 

 

Sin embargo, hay un mal visible que los asedia: la deforestación, que no solo supone la segunda causa del cambio climático después de la quema de combustibles fósiles (con casi el 20 % de todas las emisiones de gases de efecto invernadero), sino que disminuye la capacidad de los bosques para retener carbono. En palabras prácticas: estamos acabando con la solución. Arrasar los bosques del mundo liberaría más de 3.000 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera, más que la cantidad de reservas mundiales identificadas de petróleo, carbón y gas ¡juntas!

Los científicos del IPCC lo dijeron en una frase sencilla: “El clima futuro de nuestro planeta está inextricablemente ligado al futuro de sus bosques”. Por eso para la experta Deborah Lawrence, de la Universidad de Virginia (Estados Unidos), evitar la deforestación es tan urgente como detener el uso de combustibles fósiles.

“Necesitamos eliminar el carbono de la atmósfera, pero no tenemos que esperar para desarrollar la tecnología que nos permita hacerlo. Contamos con la tecnología probada de la naturaleza en los bosques. Un mundo de 1,5° C es, de por sí, un mundo difícil para vivir. Ya está mal ahora y se pondrá peor si no hacemos nada. Necesitamos más ambición y nos toca actuar ya porque no tenemos tiempo. Si no protegemos los bosques ahora los efectos podrán ser devastadores”, le dijo a EL TIEMPO.

 

 

FUENTE:  https://www.eltiempo.com/vida/medio-ambiente/estamos-arrasando-con-la-solucion-al-cambio-climatico-los-bosques-283274 

En plena temporada de lluvias, se advierte llegada de El Niño

El país no termina de enfrentar la segunda temporada de lluvias del año y ya debe comenzar a prepararse para las épocas secas que traerá el regreso del fenómeno de El Niño.

La probabilidad de que se presente este año subió al 90 por ciento, según revelaron a modo de alerta el fin de semana el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ricardo Lozano Picón, y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).

“A pesar de las lluvias, de que está lloviendo en varias regiones del país, se viene reduciendo la cantidad de agua. No podemos descuidarnos”, explicó el ministro desde el Atlántico, uno de los departamentos que históricamente ha mostrado mayor vulnerabilidad frente a este fenómeno.

Yolanda González, directora del Ideam, le explicó a EL TIEMPO que se está cumpliendo todo lo necesario para considerar que El Niño ya llegó, entre otras cosas, incremento en las anomalías de las temperaturas en el Océano Pacífico Tropical y que los vientos de superficie del hemisferio sur se han debilitado, lo que ha traído a las costas de Suramérica las aguas cálidas que vienen de Australia.

Pero la llegada del fenómeno no quiere decir que la temporada de lluvias se suprime, sino que se alterará como respuesta al evento y, en términos prácticos, desembocará en una reducción de hasta el 60 por ciento de las lluvias en la Región Caribe y Andina.

La perspectiva de centros internacionales como el Climate Prediction Center (CPC, por sus siglas en inglés) y el International Research Institute for Climate and Society (IRI, por sus siglas en inglés) apuntan que El Niño iría desde septiembre pasado hasta la temporada de lluvias de abril y mayo próximos.

Y si bien las proyecciones de esos centros de referencia y las propias del Ideam hablan de que tendría una intensidad de débil a moderado, preocupa que la ocurrencia de este evento se cruzará también con la temporada seca del próximo año, en el primer trimestre.

En ese escenario, regiones donde los volúmenes de precipitaciones suelen ser bajos, como en la Orinoquia, el Caribe, con Atlántico, La Guajira y Magdalena, y también en Cauca, serían las más afectadas y los niveles de los ríos podrían reducirse considerablemente.

 

“Por ser un país tropical pasamos rápido de las lluvias a la sequía y la variabilidad climática nos afecta cada vez más. A eso se suma que en las últimas décadas se ha aumentado la probabilidad de ocurrencia de Niños moderados y fuertes”, aterriza la directora del Ideam.

 

Un llamado de atención
El Niño, que se caracteriza por la sequía, no se presenta en el país desde el 2015 - 2016. En esa oportunidad, valga decir, se trató de uno de los más fuertes en la historia del planeta y a nivel nacional desencadenó en decenas de incendios en todo el territorio. De hecho, por dicha causa Colombia perdió en 188.650 hectáreas de bosques.

Y no fue el único efecto. La sequía de hace tres años dejó en los niveles mínimos históricos al río Magdalena y más de 200 municipios fueron declarados en calamidad por desabastecimiento de agua, lo que al final le costó al país 1, 6 billones de pesos. Por eso la alerta que lanzan las autoridades no solo está dirigida a los ciudadanos, en el sentido de racionalizar el consumo de agua y electricidad, sino a los entes de gestión del riesgo, municipios y departamentos para que tomen medidas.

“Debemos estar mucho más atentos para actuar más rápidamente ante estos fenómenos, sobre todo a los incendios forestales, que suelen afectar a las áreas protegidas, y por otra parte a los vigilar ecosistemas como los manglares”, indicó González.

Las posibles consecuencias
El aumento de temperaturas, los altos niveles de radiación y las quemas pueden favorecer la ocurrencia de incendios forestales. Otro riesgo son las heladas, que afectan cultivos en zonas del altiplano cundiboyacense, Santander, Nariño, Cauca y Antioquia.

Así mismo, se incrementa la probabilidad de deslizamientos de tierra, sube la sensación térmica corporal y disminuyen los niveles de ríos como el Magdalena, que imposibilitaría su navegabilidad.

 

 

FUENTE:  https://www.eltiempo.com/vida/medio-ambiente/fenomeno-del-nino-2018-2019-en-colombia-283846 

Trump y los negacionistas del cambio climático

El cambio climático es un engaño.

El cambio climático está ocurriendo, pero no es provocado por el hombre.

El cambio climático es provocado por el hombre, pero hacer algo al respecto podría destruir empleos y acabar con el crecimiento económico.

Estas son las etapas de la negación climática. O tal vez sea incorrecto llamarlas etapas, pues los negacionistas en realidad nunca abandonan un argumento, sin importar qué tan plenamente haya sido refutado por la evidencia. Es mejor describirlas como ideas cucaracha: afirmaciones falsas que uno pensaría de las que ya se deshizo, pero que siguen regresando.

De cualquier modo, el gobierno de Trump y sus aliados —a la defensiva por otro huracán mortífero aumentado por el cambio climático y un amenazante informe de las Naciones Unidas— han utilizado todos esos malos argumentos en los últimos días. Diría que fue un espectáculo estremecedor, pero es difícil estremecerse estos días. No obstante, fue un recordatorio de que ahora nos gobierna gente que está dispuesta a poner en peligro la civilización en aras de la conveniencia política, sin mencionar las mayores ganancias para sus amigos del combustible fósil.

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Los secretos de Costa Rica detrás de un decorado de lujo
Sobre estas cucarachas: obviando los detalles, la multiplicidad misma de los argumentos para negar el cambio climático —la historia de quienes lo niegan sigue cambiando, pero a fin de cuentas lo que no cambia es que dicen que no deberíamos hacer nada— es un indicador de que quienes se oponen a la acción climática están debatiendo de mala fe. No están intentando comprender con seriedad la realidad del cambio climático ni la economía de las emisiones reducidas; su meta es mantener a los contaminadores en libertad para que contaminen tanto como sea posible y se aferrarán a lo que sea con tal de servir a ese fin.

A pesar de ello, vale la pena señalar hasta qué grado han colapsado todos sus argumentos en años recientes.

En estos días, los negacionistas del cambio climático parecen haber dado a torcer su brazo un poco, temporalmente, con sus argumentos de que no pasa nada. El viejo truco de comparar las temperaturas con las de un año inusualmente cálido en 1998 para negar que el planeta se está calentando —que es como comparar los días de principios de julio con un día caluroso de mayo, y negar que existe lo que conocemos como verano— ha sido socavado por una serie de nuevas temperaturas históricas. Además, las tormentas tropicales masivas alimentadas por un océano que incrementa constantemente su temperatura han hecho que las consecuencias del cambio climático sean cada vez más visibles para la gente.

Así que la nueva estrategia es minimizar lo que ha ocurrido. Los modelos del cambio climático “no han sido muy exitosos”, declaró Larry Kudlow, asesor económico principal de la Casa Blanca. En realidad, sí lo han sido: el calentamiento global a la fecha está muy acorde con proyecciones pasadas. “Algo está cambiando y regresará a como estaba”, afirmó Donald Trump en el programa 60 Minutes, basándose en, pues, nada.

Tras admitir a regañadientes que tal vez la temperatura en el planeta sí está aumentando, los negacionistas del clima aseguran que no están convencidos de que los gases de efecto invernadero son los responsables. “No sé si es ocasionado por el hombre”, dijo Trump. Aunque parece que se ha retractado de sus afirmaciones anteriores de que el cambio climático es un engaño fraguado por los chinos, todavía ve enormes conspiraciones de los científicos climáticos, quienes afirma “tienen grandes intereses políticos”.

Piensen en eso. Hace décadas, los expertos predijeron, con base en ciencia básica, que las emisiones aumentarían las temperaturas mundiales. La gente como Trump se rio. Ahora la predicción de los expertos se ha hecho realidad y los negacionistas insisten en que las emisiones no son las culpables, que algo más debe estar impulsando el cambio y todo es una conspiración. Por favor…

Es como si Trump sugiriera que los sauditas no tienen nada que ver con la desaparición de Jamal Khashoggi, quien se evaporó después de entrar al Consulado de Arabia Saudita en Turquía, y dijera que lo asesinó un misterioso tercero. Oh, espera.

Por último, hablando del costo de la política climática: he notado en el pasado cuán extraño es que los conservadores tengan una fe absoluta en el poder y la flexibilidad de las economías de mercado, pero afirmen que esas economías se destruirán por completo si el gobierno crea incentivos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los argumentos apocalípticos sobre el costo de reducir las emisiones son particularmente extraños dado el tremendo avance tecnológico que ha habido en las energías renovables: el costo de la energía eólica y solar ha disminuido considerablemente. Mientras tanto, las plantas de energía que funcionan con carbón se han vuelto tan poco competitivas que el gobierno de Trump quiere subsidiarlas a expensas de las energías más limpias.

En resumen, aunque los argumentos de los negacionistas del cambio climático siempre fueron débiles, se han debilitado aún más. Incluso si realmente te habías dejado convencer por los negacionistas hace cinco o diez años, los acontecimientos posteriores debieron haberte hecho reconsiderar.

En realidad, claro está, el negacionismo climático nunca ha tenido mucho que ver ni con la lógica ni con las pruebas; como dije, los que niegan el cambio climático claramente debaten de mala fe. En realidad no creen en lo que están diciendo. Solo buscan excusas que permitan a gente como los hermanos Koch seguir haciendo dinero. Además, los liberales quieren limitar las emisiones y el conservadurismo moderno intenta principalmente echárselos a la bolsa.

Una forma de pensar en lo que está ocurriendo aquí es que es el mejor ejemplo de la corrupción trumpiana: tenemos buenas razones para creer que Trump y sus compinches están vendiendo a Estados Unidos para obtener ganancias personales. Sin embargo, tratándose del clima, no solo están vendiendo a Estados Unidos, están vendiendo al mundo entero.

 

FUENTE: https://www.nytimes.com/es/2018/10/18/paul-krugman-cambio-climatico-trump/ 

Frecuencia de tornados varía y puede ser consecuencia del cambio climático

"Claramente, es una señal de cambio climático, aunque todavía está abierta la interrogante de qué es lo que provoca ese cambio", declaró el autor del estudio, Víctor Gensini en la presentación del trabajo, publicado en el periódico Clima y Ciencia Atmosférica.

Entre 1979 y 2017 hubo menos tornados en Oklahoma, Texas y Kansas, pero la actividad se volvió más letal y se incrementó en estados ubicados a lo largo del río Misisipi y más al este.

Según el estudio, los estados más afectados por estos fenómenos atmosféricos, que causan miles de muertes y daños y destrucción por alrededor de 5.400 millones de dólares al año, son Misisipi, Arkansas, Tennessee, Luisiana, Alabama, Kentucky, Misuri, Illinois, Indiana, Wisconsin, Iowa, partes de Ohio y Michigan.

Gensini, que hizo el seguimiento de las tendencias regionales en colaboración con el Laboratorio Nacional de Tormentas Severas, señaló que, a pesar de que el número está en descenso, Oklahoma, Texas y Kansas todavía registran la mayor cantidad de tornados al año.

Mientras que Alabama, Misuri, Tennessee y Arkansas es donde causan más daños personales y económicos.

"Si esto es lo que se puede esperar en un escenario de calentamiento global, no tenemos forma de confirmarlo en estos momentos, pero es consistente con el cambio climático", señaló Gensini.

El estudio sugiere que las autoridades de las áreas más susceptibles a este tipo de desastres deben adoptar nuevos códigos de construcción de viviendas, identificar las áreas comunitarias que pueden ser afectadas, concienciar a los habitantes y prepararse mejor para las emergencias.

 

FUENTE: https://www.elpais.com.uy/vida-actual/frecuencia-tornados-varia-consecuencia-cambio-climatico.html 

Ejército Nacional protege el oleoducto y el medio ambiente en Norte de Santander

La Trigésima Brigada perteneciente a la Segunda División, continua el despliegue de operaciones para proteger las infraestructuras petroleras, con el objetivo de conservar la fauna, la flora y defender la población civil que habita la zona rural del departamento.

En Norte de Santander las tropas del Ejército Nacional en conjunto con la Fuerza Aérea Colombiana y el equipo de Policía Judicial de la Estructura de Apoyo Catatumbo (EDA), bajo las labores de inteligencia y táctica identificaron estructuras para el almacenamiento de hidrocarburo extraído ilegalmente.

En el marco de la Campaña Militar y Policial “Esparta”, los soldados del Batallón de Infantería n° 1 General Simón Bolívar desmantelaron dos refinerías ilegales que contaminaban el medio ambiente y eran utilizadas para almacenar y procesar el petróleo crudo en la vereda Caño Victoria, corregimiento de Campo Dos, perteneciente al municipio de Tibú, Norte de Santander.

En el sitio se hallaron nueve excavaciones en la tierra, que se denominan como piscinas improvisadas, las cuales eran utilizadas para el almacenamiento del hidrocarburo extraído ilegalmente por medio de mangueras, además se incautó tres marcianos, cuatro tanques, 88 canecas plásticas y 1.136 galones de hidrocarburo refinado, el material e insumos incautados quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación para la judicialización.

Las estructuras estarían avaluadas en aproximadamente $41.000.000, debilitando las finanzas de grupos al margen de la ley que delinquen en Norte de Santander, de esta forma la Trigésima Brigada sigue el trabajo de brindar seguridad a los nortesantandereanos y la conservación del medio ambiente.

 

FUENTE: http://bucaramanga.extra.com.co/noticias/judicial/ejercito-nacional-protege-el-oleoducto-y-el-medio-ambiente-e-471244 

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