Search on this blog

Search on this blog

  • Libro Verde de Defensa de Brasil: Fuerzas Armadas en protección del medioambiente
  • noticias de medio ambiente
  • noticias de ciencias
  • noticias
  • noticias del cambio climatico
  • noticias de fauna
  • noticias de colombia
  • medio ambiente
  • cambio climatico
  • calentamiento global
  • fauna
  • fauna y flora

     
    El 2 de junio el Ministerio de Defensa lanzó el libro “Defensa y medioambiente: preparación con sustentabilidad”, también conocido como el Libro Verde de la Defensa, sobre las buenas prácticas de gestión ambiental llevadas a cabo por las Fuerzas Armadas de Brasil (Marina, Ejército y Fuerza Aérea) en sus actividades y áreas militares, además de información sobre sus operaciones para combatir los delitos ambientales. “Las Fuerzas Armadas son las instituciones que más preservan, protegen y recuperan el medioambiente del país. Estamos defendiendo prácticas. Quien pasa por las Fuerzas Armadas aprende a cuidar el medioambiente y a preocuparse por él”, afirmó Raul Jungmann, ministro de Defensa de Brasil, en la ceremonia de lanzamiento del libro.En los lugares usados como instalaciones militares o campos de entrenamiento, las Fuerzas Armadas conjugan seguridad nacional con conservación del ecosistema. “Creo que las áreas militares están muy bien protegidas, ya sea por la seguridad proporcionada por los efectivos militares como, principalmente, por el esmero y el cuidado que los militares le dedican al patrimonio público, incluido el ambiental”, afirmó el Teniente General del Ejército de Brasil Elias Rodrigues Martins Filho, de la Dirección de Asuntos Estratégicos del Ministerio de Defensa. “La sociedad brasileña respeta mucho la presencia militar, incluso [es respetada] por aquellos quese arriesgan a cometer delitos ambientales”.
    Millones de hectáreas protegidas
    La Fuerza Aérea de Brasil (FAB) se hace cargo de la Serra do Cachimbo, al sur del estado de Pará, un área verde de 22.000 kilómetros cuadrados, equivalente al tamaño del estado de Sergipe. En el lugar se mantiene el Campo de Pruebas Brigadeiro Velloso, que alberga al mismo tiempo entrenamientos militares y sobrevuelos periódicos de la FAB, para detectar e inhibir la deforestación en la zona. Allí, la FAB promueve además la reintegración al medioambiente de diversas especies de la fauna brasileña, rescatadas del comercio ilegal por el Instituto Brasileño de Medioambiente y de Recursos Naturales Renovables.
    En la Base Aérea de Anápolis, estado de Goiás, la FAB mantiene el Proyecto de Control de Erosiones y Reforestación con Especies Nativas y Exóticas (CERNE), que ya contabiliza 16.000 plantas jóvenes sembradas y cerca de 168 hectáreas recuperadas. Los primeros plantíos se iniciaron en 2007. “El proyecto nació al constatar que se retiraba tierra para la construcción de áreas edificadas de la base aérea de Anápolis y también de las áreas aeroportuarias, incluidas la pista de aterrizaje, despegue, hangar y parte del estacionamiento”,afirmó el Aerotécnico Jefe de la FAB Lucas Abadia, ingeniero ambiental coordinador del proyecto CERNE. “El objetivo principal que podemos notar a lo largo de estos 10 años fue dar al medioambiente su equilibrio natural, que se había ido perdiendo con el tiempo para la construcción, principalmente en aviación. Hoy tenemos también al medioambiente como un aliado”.
    La FAB también se encarga de la siembra de plantas jóvenes en la Base Aérea de Santa Maria, Rio Grande do Sul, y en la Academia de la Fuerza Aérea en Pirassununga, estado de São Paulo. Por su parte, la Marina de Brasil (MB) apoya la preservación de la Isla de Marambaia, en Rio de Janeiro, desde 1906, cuando instaló su Escuela de Aprendices Marineros. En la década de los ochenta, la MB estableció también allí el Centro de Adiestramiento de la Isla de Marambaia.
    Según el Libro Verde de la Defensa, la presencia en la isla garantiza la preservación ecológica en el 95 por ciento de la extensa área de bosque atlántico insular, razón por la cual visitan la isla estudiantes e investigadores de Botánica, Ecología, Zoología, Arqueología, Climatología y Geoprocesamiento, en busca de especies típicas del arrecife, muchas ya en proceso de extinción en otros lugares de la costa brasileña. La MB también está presente en la protección del Archipiélago de Alcatraces, en São Sebastião, en el estado de São Paulo, donde promueve acciones integradas de fiscalización, seguridad de la navegación, protección de la vida humana en el mar y cumplimiento de la prohibición de anclar embarcaciones y de practicar buceo alrededor del archipiélago.
    Un compromiso con el medioambiente
    Como la Marina, el Ejército de Brasil (EB) también está presente en la isla de Marambaia, en Rio de Janeiro, ocupando una superficie de casi 34 km2, donde funciona el Centro de Tecnología y el Centro de Evaluaciones del Ejército. Desde hace más de 200 años, en Rio Grande do Sul, el EB ayuda a preservar la flora y la fauna típicas de las pampas en una superficie de más de 50.000 hectáreas, donde funciona el Campo de Instrucción Barão de São Borja.
    En el Campo de Instrucción de Formosa, en el estado de Goiás, el EB participa en un estudio para encontrar soluciones a las erosiones naturales de la zona, en una superficie de casi 15.000 hectáreas, además de realizar investigaciones científicas para identificar las especies de mamíferos grandes y medianos. En Recife, estado de Pernambuco, el EB está a cargo de la protección del patrimonio ambiental en el Complejo Militar de Curado, sede del Comando Militar del Nordeste y de otras seis organizaciones militares.
    También en Pernambuco se encuentra el Parque Histórico Nacional de los Guararapes, que fue restaurado por el comando del Ejército, con el objetivo de conservar y recuperar las características naturales del lugar. Se considera a este parque la cuna del EB porque fue el escenario de la primera batalla de tropas terrestres, en 1648, episodio conocido como la “Batalla de los Guararapes”.
    “En su tradición, las Fuerzas Armadas tienen a su cargo la preservación de biomas y áreas verdes en un país de dimensiones continentales como Brasil. Esta misión se realiza gracias a una amplia estructura de cuarteles, bases y campos de instrucción (algunos centenarios) que contribuyen con la preservación de todo el patrimonio nacional”, afirmó el EB a Diálogo, por medio de su Centro de Comunicación Social. “Un ejemplo de este compromiso histórico es el Decreto N.º 14.273, del 28 de julio de 1920, que aprobó la reglamentación del Campo de Instrucción de Gericinó, en Rio de Janeiro. El artículo 6.º establece: “Está terminantemente prohibido el corte de árboles de estos bosques o de la Sierra de Gericinó, por parte de las tropas. La administración del campo organizará la instrucción para aprovechar los bosques […] de modo tal que se impidan las talas generales que puedan perjudicar el rendimiento de los manantiales de agua. Un árbol derribado debe reemplazarse por otro”, prosigue el artículo.
    En Manaus, en el Amazonas, el Centro de Instrucción de Guerra en la Selva, creado por el EB hace más de 50 años, ocupa una superficie de más de 150.000 hectáreas y forma militares desde la década de los sesenta. En esta estructura hay un refugio para animales rescatados que no pueden regresar a la vida salvaje. En total viven 400 animales en el lugar. En 2014 el lugar recibió un Acuario Amazónico con más de 200 animales, y la Oca del conocimiento, un espacio para actividades de carácter educativo y conservacionista.
    Durante el lanzamiento del Libro Verde, el ministro Jungmann anunció que enviará a la Presidencia de la República una exposición interministerial de motivos para crear la categoría de áreas militares especialmente protegidas del medioambiente. “Esto permitirá una mayor protección de estas áreas. Hoy existe mucha presión sobre las áreas preservadas por las Fuerzas Armadas. Esta medida reforzará la seguridad jurídica, porque del cuidado ya nos encargamos. Además, ampliará considerablemente el plantel de las áreas protegidas como un todo”, concluyó.
     
    FUENTE: https://dialogo-americas.com/es/articles/libro-verde-de-defensa-de-brasil-fuerzas-armadas-en-proteccion-del-medioambiente