- Ser más simios y menos humanos
- noticias de medio ambiente
- noticias de ciencias
- noticias
- noticias del cambio climatico
- noticias de fauna
- noticias de colombia
- medio ambiente
- cambio climatico
- fauna
- fauna y flora
- calentamiento global
- mundo
- planeta
En Colombia, en Medellín, en España o el Congo, la insensatez es la misma.
En Colombia algunos sensatos, y en Medellín algunos concejales y ciudadanos de a pie, damos el debate para que empresas como Isagén y su enorme patrimonio común de bosques y especies animales y vegetales no caigan en manos de los intereses capitalistas privados… Desde España, el Proyecto Gran Simio recoge firmas de líderes del mundo para proteger a los grandes simios, en vías de extinción a manos de los humanos.
En Cartagena, organizaciones ambientalistas y la Procuraduría intentan defender los esclavizados caballos cocheros que mueren en las calles a manos de ‘seres civilizados’. En la capital de Antioquia, con motivo de la Feria de las Flores, se paraliza por primera vez en este evento una cabalgata que año tras año dejaba manifiesta la tortura de los equinos a manos de hombres y mujeres, más irracionales que ellos en su comportamiento…
En Colombia, en Medellín, en España o el Congo, la insensatez es la misma: la destrucción del hábitat y el dolor a los animales por acción del hombre. Hay voces que se levantan, pero los que tenemos que gritar somos todos, hombres y mujeres, y, yo diría, volvernos más simios que humanos, porque sé que los grandes simios son iguales a nosotros genéticamente en un 99 %, pero aman más la naturaleza que nosotros, luchan por ella y por lo que les queda de su territorio, permaneciendo unidos en manadas donde el macho lomo plateado da su vida por proteger la vida de los suyos y su hábitat.
En la cinta en cartelera, ‘El Planeta de los Simios’, hay un mensaje implícito sobre la bestialidad del hombre y lo humano de los simios; sobre el encuentro necesario que debe tener nuestra especie con las demás especies que comparten este planeta de todos; “simio no mata simio”, dice César –el chimpancé líder a los suyos–, mientras Koba, el antihéroe del filme, nos dice en el rostro que “de los humanos solo aprendió a odiar, pero nada más”.
Aprovechando el estreno de esta película, en España, el Proyecto Gran Simio elaboró un manifiesto que ha sido firmado por cerca de 400 personas líderes de la academia, la ciencia, la filosofía, la política, el arte, para que los grandes simios sean considerados “personas no humanas, debido a sus numerosas capacidades cognitivas iguales a las humanas y compartir con los seres humanos el 99, 4 % de la totalidad genética, y en consecuencia proteger sus derechos básicos: la vida, la libertad y no ser torturados ni física ni psicológicamente”.
Se pretende recoger miles de firmas en todo el mundo para presentarlas ante las Naciones Unidas y pedir una Declaración Universal de los Derechos de los Grandes Simios, y a su vez llevarlas al Congreso de los Diputados para que se legisle una ley de los derechos de los grandes simios, como ya se acordó por el propio Congreso en el año 2008. Esto, mientras la ONG alerta que hacia el 2030, de no haber un cambio, para ese año se habrá destruido el 90 % del hábitat de los grandes simios en África y el 99 % en Asia, donde los orangutanes y gibones están al borde de su desaparición.
Unámonos a los ambientalistas en cabeza de Animal Naturalis Internacional –que denunció ante la Procuraduría el maltrato a los caballos cocheros de Cartagena; apoyemos el Proyecto Gran Simio, marchemos contra la tortura a los toros, defendamos a Isagén como patrimonio de Colombia porque allí está nuestra naturaleza, nuestra agua, nuestro futuro. En Medellín hay una movilización a favor de Isagén; salgamos todos a gritarle al Gobierno Nacional que busque otras fuentes de financiación para la infraestructura vial, sin atentar contra el presente y el futuro de nosotros y de nuestros hijos.
A propósito del ébola:
Desde hace varios años, los defensores de los grandes primates hemos venido alertando al mundo sobre el impacto del virus del Ébola en esta población. En 2008 se denunció que un brote de ébola estaba matando el 25 % de los gorilas del mundo. “Según datos de Magdalena Bermejo de la Universidad de Barcelona, el ébola mató a por lo menos 5.500 simios en la porción occidental del santuario Lossi, al noroeste de la República del Congo, de 2001-2005.
Los brotes de 2001-2003 mataron al 95 por ciento de la población de gorilas y al 77 por ciento de los chimpancés. La disminución en el tamaño de las poblaciones reduce la capacidad de recuperación de los simios ante la caza ilegal y otras amenazas inminentes”, decía un informe de Mongabay.com y reiteraba que el costo de un programa de vacunación para esta población podría detener el mal con muy poca inversión.
Pero, una vez más, los simios quedaron abandonados a su suerte. Hoy, los humanos nos estremecemos ante esta enfermedad, que avanza incontrolable.
fuente:http://www.eltiempo.com/